EDAD    

 
      
 

 

EDAD CONTEMPORÁNEA

 
  Siglo XIX  
  Siglo XX  
  Siglo XXI  
 

SIGLO XIX 

  Algunos datos que tenemos son a través de Don Lucas Martínez que fue párroco de Vega de Espinareda hasta su muerte en el año 1971. Los datos que nos cuenta en este manuscrito son copiados de otro original, pues queda claro que él no vivió la época de la desamortización. El sacerdote  Lucas Martínez, en el Libro de Ingresos y Gastos de la Casa Rectoral de Vega de Espinareda, año 1946, hace unas anotaciones a modo de relato de cómo nace el Monasterio, de cómo vivían, de las obras nuevas en la iglesia, de la exclaustración, etc.

La exclaustración es el abandono de un claustro por un tiempo corto o para siempre (en la antigüedad se llamaba secularización); en este caso fue debida a la conocida "Desarmortización de Mendizábal".

            En la primera mitad del siglo XIX se presentan muchos y grandes problemas para las comunidades de religiosos. El gobierno de José Bonaparte por decreto de 18 de agosto de 1809 suprime todas las casas de religiosos.

            En 1813 por una orden de Fernando VII  se permite a los religiosos el regreso a sus Monasterios para tener que abandonarlos de nuevo en 1820. "En el año 1820 nada sufrió el edificio; en cambio fueron exclaustrados los monjes, quedando el boticario, el señor cura y el padre Horno natural de Somos. En dos de marzo de 1821, nos exclaustraron las llamadas Cortes Constitucionales, quienes hendieron todas las alhajas, y efectos del Monasterio, dejando solo las paredes; el prado grande; el que llaman del Rancaño, bosque, huerta; la hacienda de San Andrés de Montejos, la de Columbrianos, y otras partes."

             Nueva restauración tres años más tarde, pero el 25 de julio de 1825 una Real Orden, inspirada por el ministro Mendizabal, suprime todos los Monasterios que no tuviesen más de 12 monjes y unos meses más tarde corrían la misma suerte todos los demás. Fue duro este principio de siglo.    

             Cuando ya tienen en su poder todas las pertenencias, vienen más calamidades, como las que sigue narrando Lucas Martínez: "Endono 1835 murió el rey Fernando VII y nombrada regente del reino Maria Cristina de Borbón, hija del rey de Nápoles. Mendizábal hombre inculto... por un decreto suprimió los conventos de frailes y monjes, y por otro mandó vender todos los bienes raíces que hubieren pertenecido a las comunidades religiosas y adjudicar el precio de ellos a la nación a inmenso ladronicio".

              En 1868, según el manuscrito de Javier Blanco Carriba, se puso en "venta y no hubo quien lo comprase hasta que el famoso D. Bernardo del Valle en compañía, según dicen, de un amigo suyo comerciante de Villafranca del Bierzo, llamado D. Ruperto (...) lo compraron en 20.000 reales, pago en veinte años. El tal D. Bernardo como no tenía que hacer o no podía trabajar por haber estado en Vallodolíd en el convento de Jerónimos de Prado, se divirtió en arrancar todo el hierro de ventanas, pisos, lucidos, piedra, etc. Hasta la piedra (lápida) de Dña Jimena; sospechó o pensó había allí algún tesoro. Hizo al tal monasterio un daño horroroso. Debió sacar bien dinero, pero, cuanto más vendía del Monasterio más pobre se ponía y en este año de 1875 unos de Fornela llamados don Ignacio López y don Jerónimo Fernández, los cuales eran cuñados, le cogieron judicialmente todo cuanto tenía y a él le dieron la notaría de Mayorga en la provincia de Valladolid para donde marchó con la familia, vaya bendito de Dios ...!".

            También nos habla Don Lucas en su "Libro de ingresos y gastos de la Casa Rectoral" de la importancia que tenía el monasterio como centro docente: "Unido este Monasterio a la Congregación de Valladolid fue dedicado a Colegio de Filosofía. Cada tres años se renovaba principiando nuevo curso con colegiales monjes y seculares internos y externos. Nada se cobraba, ni matrícula ni cosa alguna. Para esta enseñanza había un Profesor y un Pasante o dos, con lo que se atendía el estudio con todo esmero, habiendo por muchos años escrito la lección que estudiaban. Hasta el año 1820 se ganaba en este Monasterio curso de universidad. Cuando los estudiantes seculares iban a Astorga a estudiar Teología aventajaban mucho a los que cursaban allí la Filosofía. Yo conocí algunos".

               SIGLO XX

El municipio de Vega recibe los principales ingresos gracias al sector agrícola, aunque durante los últimos años está haciendo grandes esfuerzos por desarrollar los servicios y el turismo. Muchos habitantes de Vega de Espinareda están empleados en las explotaciones antraciteras de la cuenca Fabero-Sil.

           Aunque en el municipio de Vega de Espinareda sólo alguna cantera de pizarra en San Pedro de Olleros, actualmente sin explotar, la minería de Fabero y pueblos próximos ha dado trabajo a gran parte de la gente de este municipio, siendo la principal fuente de riqueza de  toda la zona. Otras fuentes de riqueza son, aunque cada vez menos explotadas, la agricultura y la ganadería.

La capital del municipio, Vega de Espinareda, no sólo es el nú­cleo más poblado sino también el centro comercial y de servicios más destacado. Favorecida por su situación privilegiada, puerta de los tres valles: Burbia, Fornela y Ancares, dispuso, desde las primeras décadas del siglo XX, de buenos servicios que dieron respuesta a las necesidades de sus propios vecinos y de las localidades de su entorno: notaría, casino, tres médicos, farmacia, estanco, cuatro cafés, diez tabernas, dos carnicerías, cinco carpinterías, tres talleres de construcción de carros, dos almacenes de cereales, seis tiendas de comestibles, dos confiterías, una droguería, dos fábricas de embutidos, tres ferreterías, una fábrica de gaseosas, un surtidor de gasolina, una fábrica de harina, una guarnicionería, seis tiendas de tejidos, cinco sastrerías y cinco mercerías, tres sombrearías, dos zapaterías, cuatro posadas, cuatro panaderías y, asimismo, de luz eléctrica, gracias a la fábrica de electricidad de José González.  

Su época más floreciente, coin­cidiendo con el auge del carbón, se da en las décadas de los cuarenta y cincuenta. A partir de los se­tenta, empezará a perder población, aunque se consolida como núcleo comercial y de servicios.  

En los años cincuenta y sesenta el Ayuntamiento conoce una serie de mejoras notables: dotación de teléfono, construcción de 108 viviendas sociales en el año 1955, compra de terrenos para otras cincuenta, plantación de pinos de Trabadillo, y la creación del Colegio Diocesano de San Andrés (antiguo Monasterio), que dio notoriedad al pueblo  siendo el primer centro de Enseñanzas Medias de la zona, y fue inaugurado por el obispo Marcelo y por el nuncio del Papa, monseñor Riveri en 1962, en las dependencias del antiguo monaserio benedictino de San Andrés de Espinareda, donde se imparti­rán hasta su cierre, en 1995, estu­dios de EGB y bachillerato y por cuyas aulas pasaron más de 3.000 alumnos.

En los años setenta se dotará al municipio de una serie de servicios: creación del grupo escolar comarcal, construc­ción de 50 viviendas sociales, acondicionamiento del mercado de ganado de la feria del Espino, abastecimiento de aguas potables y saneamientos en el 1982 (en Vega, El Espino, Sésamo , Villar de Otero, Valle de Finolledo, San Martín de Moreda y San Pedro de Olleros), arreglo de carreteras, cementado de calles en Vega de Espinareda, Sésamo, Valle de Finolledo, San Martín de Moreda, Moreda y San Pedro de Olleros, y, finalmente, entre 1978-1981, la playa fluvial. Mejoras que se producen desde finales de los setenta y primeros años de los ochenta y que no impedirán el descenso de­mográfico del municipio, ya que, entre 1970 y 1981, pierde el 3,6% de su población.

Pueblos como Sésamo, casi un barrio de Vega de Espinareda, ha contado con mejoras y adelan­tos, como la construcción de un canal en 1964 para el riego de 180 Ha de Sésamo y Vega; la construcción de un mini-polígono en el barrio de la Barraca en los años noventa; o la construcción de aceras a lo largo de la carretera.

El Espino, pueblo célebre por sus ferias los días 1 y 15 de cada mes, más  famoso ya por “el pulpo” que por la feria en sí. Celebra su fiesta principal el día 15 de agosto, día de Nuestra Señora de la Asunción. Un poquito más arriba de El Espino está Espinareda, pequeña localidad que dio su nombre a Vega de Espinareda. Además de la fuente que abastece de agua a la zona ofrece una buena panorámica.

Valle de Finolledo, que aprovechándose de haber sido antes del 1974 capital de su municipio gozó de una mayores posibilidades de dotación de infraestructuras, si bien sus calles se arreglaron en 1977, cuando ya estaba integrado en el municipio de Vega de Espinareda, y que de nuevo se volverán a arreglar en estos últimos años.

Los demás núcleos del ayuntamiento no disfrutaron de mejoras hasta la década de los años ochen­ta, siendo los propios pueblos los que con sus recursos y sus esfuerzos y sacrificios hicieron frente a la reparación de los caminos, construcción de pistas, alumbrado eléctrico...

 En San Pedro de Olleros, el pulmón de la zona, más por la altitud a que se encuentra que por la vegetación, donde hasta fechas muy recientes subían muchos mineros a restablecerse de su salud, fueron los vecinos los que hicieron personalmente la carretera que les comunicaba con la de San Martín de Moreda y con Cacabelos y los que crearon un pequeño salto de agua para abastecer de luz a los vecinos; lo mismo ocurrió en Burbia.

En Burbia, desde la segunda mitad de siglo hicieron tres talas en sus robledales y con los recursos obtenidos hicieron frente a algunas de sus necesidades más bási­cas. La pista se hizo previamente, a partir de 1948, construida  para poder sacar la madera que Renfe necesitaba para hacer las traviesas. Con los beneficios de la segunda corta se construyó una segunda centralita de luz, ya que la primera, de presión, no funcionaba en el verano (lo que sobró se repartió entre los vecinos, que tocaron a unas tres mil pesetas cada uno). Gracias a la tercera corta (en 1962), se construyó la escuela y se hizo frente a los gastos de la traída de aguas.

 Las ayudas oficiales, sólo se empezaron a percibir a partir de la década de los setenta, a finales, cuando ya para muchos pueblos era tarde, pues algunos habían perdido la mayor parte de su población, y otros como La Bustarga, se habían despoblado (sus tres únicos y últimos vecinos abandonaron el pueblo en 1978, cuando hacía ya unos años, desde 1965, que les había llevado la luz y la carretera) y especialmente en la de los ochenta, cuando las pistas de acceso a San Pedro de Olleros, Moreda o Burbia, se asfaltan, y cuando por fin llega el alumbrado público y la corriente de luz alterna. Pero todo ello, a plazos y con atrasos. La ca­rretera de Burbia se comenzó en el 1976, pero no llegó hasta el mismo pueblo hasta 1985 (los 24 millones del presupuesto fueron financiados el 65% por la Diputación, el 30% por Fenosa y el 5% por el Ayuntamiento de Vega de Espinareda). Y en este mismo año los burbianos y los vecinos de Penoselo, por fin, pudieron disfrutar de la luz de corriente alterna (la corriente de la que se venían sirviendo desde 1958, apenas les daba un poco de luz unas horas por la noche y no les permitía utilizar ningún tipo de electrodomésticos).

SIGLO XXI

La política municipal en los tiempos democráticos ha estado dirigida por políticos de UCD,  del PSOE, del PP y, pese a que el PSOE fue el partido más votado el 25 de mayo de 2003, de nuevo el municipio será gobernado por el PP, gracias a su coalición con UPL. Los votos han quedado repartidos de la siguiente manera (733 votos el PSOE, 714 el PP y 490 UPL), de un total de 2792, de los que 295 han sido electores en el extranjero y 2497 residentes en España.

 El impulso que se ha dado durante los últimos años al desarrollo del turismo rural hace de Vega de Espinareda un lugar de destino para los amantes de la naturaleza y la tranquilidad de la vida en una casa rural. Para recuperar los aspectos socioeconómicos de Vega y de los Ancares, existe un programa europeo conocido como "Plan Leader"'.

En la actualidad Vega de Espinareda a causa de la crisis minera que atraviesa la zona cada día va perdiendo  población y las pocas personas activas tienen que salir fuera para desarrollar sus actividades laborales. 

En las elecciones del 27 de mayo de 2007 el PSOE con el 58,31 % de los votos obtuvo 7 concejales, quedando 3 para el PP y 1 para MAS-UPL. El número de votantes fue de 1851, 124 menos que en 2003, lo que indica la tendencia a bajar de la población del municipio. El nuevo alcalde es Santiago Rodríguez.

      

 
 

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