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TIEMPOS PRERROMANOS
Los restos
más antiguos que tenemos en el municipio de Vega de Espinareda se localizan
en el vecino pueblo de Sésamo; Se
trata de unas
pinturas
esquemáticas de la época post-neolítica (2.000 años a.
C.) con figuras antropomorfas y zoomorfas, probablemente realizadas, sobre
unos abrigos rocosos, por aquellos antepasados que habitaron en el castro que
presuntamente existió en la zona más elevada del Pico de Piñera (1069 m).
En la parte
más elevada de Peña Piñera se observan restos de
fortificaciones, como si
fueran recintos amurallados: Esto es un claro indicio de que antes del actual
asentamiento humano hubo otro en esta zona elevada. Podría tratarse de
un castro celta, semejante a otros de
la zona como el recientemente descubierto de Chano (
Valle de Fornela
).
Cumple las características de este tipo de poblados situados en una zona
elevada y rodeados por murallas para una mejor protección y defensa de las viviendas circulares que se situaban en
el interior. En el Peña Piñera todavía se observan
restos de un gran círculo
que serviría de muralla.
En Piñera, en
la misma roca de las pinturas,
también se encuentra el “Callejón de
los moros”, cueva o pasadizo donde se esconden numerosas leyendas, como la
del cántaro de cobre lleno de monedas de oro o la del cofre repleto de
alhajas o las más atrevidas que dicen que el callejón se comunica con el río
Cúa a través de un pasadizo o que en la cueva vivían extraños personajes.
Pero parece que son sólo eso, leyendas. Pero el caso
es que estas simas están sin explorar.
Pero en el
siglo I a. C. Roma va a iniciar la conquista del noroeste peninsular
romanizando toda esta región. Lo que sí es
posible es que estas simas, en época romana, fuesen puestos de
vigilancia pues por esta zona pasaban los romanos el oro sacado de Las
Médulas y que llevaban a Gijón para embarcarlo con destino a Roma.
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