Dos puentes cruzan en la actualidad el río Cúa a su paso por Vega de
Espinareda, conocidos
como
“puente viejo” y “puente nuevo”. Este último recientemente restaurado después
que el río se llevara parte de él allá por el año 1959. Se desconoce con
exactitud la fecha de su construcción, pero podemos atribuirlo, sin temor a
equivocarnos, al período de dominación
romana.
Su construcción hay que situarla en
el siglo I ó II d. C., coincidiendo con la romanización del Bierzo y la
explotación de sus yacimientos de oro, pues según el historiador Plinio no
sólo existían explotaciones mineras en las Médulas sino que se extendían por
Vega, Sésamo, Fontoria (fuente de oro) y Ancares.
Las primeras noticias documentales
que tenemos datan del reinado de Alfonso X
el Sabio.
“Foro
hecho el año 1270 a Alfonso Fernández, cuyo foro también comprende árboles y palomares junto a la puente, por
un maravedí”.
Podemos afirmar que la calle más antigua de Vega nace en el puente, atraviesa
la plaza y se bifurca en dos, una de nombre la Calzada, antiguamente “Camino
Real” según documentos del siglo XVIII va hacia el Espino y la otra hacia el
Monasterio y luego paralela al río Cúa pasa por San Vicente y Espanillo,
llegando hasta Cacabelos. Puede que
sea parte de una calzada romana procedente de Bergidum Flavium y que sería la
vía de comunicación entre los territorios del Bierzo alto y medio y los del
Bierzo bajo. Esta ruta sirvió para desarrollar la actividad comercial y
permitió la comunicación entre los distintos monasterios bercianos.
En la parte norte del
puente en la actualidad existe una bonita playa fluvial, que hace más
soportables las altas temperaturas de los meses de verano.
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